Enséñame mi amor,
muéstrame el camino,
por dónde andar
en las difíciles sendas del amor.
Enséñame el color de la pasión,
los delicados matices de tu cara y tus caderas
o el a veces, abrupto paso
a tus interiores
enigmáticos y densos.
Señálame la diferencia
entre amar y amarte,
entre ser amado, poseído, descubierto.
Dime como he de escribir
estos versos tan distintos a los tuyos
y tan próximos a ti.
Guíame por lo distinto
sin pudor y sin respeto,
que solo estoy
y solo quiero seguir viviendo.
Atiende mis erráticos supuestos
sin reparos, sin absurdas concesiones.
Márcame los desacuerdos entre
mis cuerpos y tus cuerpos,
tus caricias y las mías,
tus manos repletas y mis manos yermas.